Imagen del cartel anunciador. | Ayto. Belvís de Monroy
Belvís de Monroy se convierte, una vez más, en el epicentro de la conmemoración de un legado que sigue inspirando a las generaciones actuales en su compromiso con la misión y la fe.
El próximo sábado 2 de marzo, las Delegaciones de Misiones de Extremadura se reunirán en Belvís de Monroy para celebrar el Día del Misionero Extremeño, un evento anual que este año está siendo organizado por la Diócesis de Plasencia. La ocasión tiene un significado especial al unirse a las festividades del V Centenario de la llegada de doce Franciscanos procedentes del Convento de San Francisco del Berrocal, en Belvís de Monroy, al Nuevo Mundo. Estos valientes misioneros fueron los primeros españoles en emprender la evangelización de las tierras recién descubiertas.
Ovidio Alonso, Delegado Diocesano de Obras Misionales Pontificias y Misiones, resalta la importancia de este acto al afirmar: «Nos unimos con este evento a las celebraciones del V Centenario de la llegada de doce Franciscanos, siendo estos los primeros misioneros españoles». La jornada, diseñada como una peregrinación, tiene como objetivo recordar a los misioneros diocesanos en un ambiente festivo y de reflexión.
La acogida oficial comenzará a las diez de la mañana en la parroquia de Santiago Apóstol de Belvís, con un cálido café de bienvenida, seguido de momentos de oración y la presentación de la jornada. Posteriormente, los participantes realizarán un Vía Crucis hasta el Convento de San Francisco del Berrocal, desde donde partió el grupo de misioneros que marcó un hito en la historia de la evangelización.
La comida será compartida, proporcionando momentos para la camaradería y la exploración del entorno circundante. La jornada culminará con la celebración de la Eucaristía a las cuatro de la tarde, presidida por Mons. Ernesto Jesús Brotóns, un evento que simboliza la continuación del legado misionero en la actualidad.
El evento también sirve como oportunidad para recordar a los «12 apóstoles de México», un destacado grupo de misioneros franciscanos que llegaron a la entonces llamada Nueva España el 13 de mayo de 1524. Personalidades como Motolinia, fray Toribio de Benavente y fray Martín de Valencia formaban parte de este grupo histórico. Desde el Convento de San Francisco del Berrocal, en Belvís de Monroy, partieron hacia el Nuevo Mundo, iniciando así una misión crucial que dejó una marca indeleble en la historia de la evangelización en América.

Este Día del Misionero Extremeño se presenta como una oportunidad única para reflexionar sobre la valentía y dedicación de aquellos que, hace cinco siglos, emprendieron un viaje hacia lo desconocido para compartir la fe. Belvís de Monroy se convierte, una vez más, en el epicentro de la conmemoración de un legado que sigue inspirando a las generaciones actuales en su compromiso con la misión y la fe.
Fuente y cartel: Diócesis de Plasencia